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Rutas geológicas del Geoparque El Hierro
Descubre las rutas geológicas del Geoparque El Hierro: senderos volcánicos, malpaíses, lavas cordadas, disyunciones columnares, piedra seca y paisajes únicos.
Ruta La Maceta - Las Puntas
Te invitamos a descubrir el sendero litoral “La Maceta – Las Puntas”. Este itinerario de aproximadamente 5,6 km (ida y vuelta) desvela un fascinante entorno repleto de formas geológicas de gran belleza y valor natural, originadas y esculpidas por fenómenos naturales tales como las erupciones volcánicas y la erosión marina.
En este recorrido situado al noroeste del Valle de El Golfo, a vista de pájaro, resaltan 3 grandes elementos del paisaje: el escarpe casi vertical generado por los megadeslizamientos gravitacionales de El Golfo, el malpaís que tapiza el interior del valle y que se adentra en el océano y la línea de costa de contorno aserrado labrada por la erosión marina.
Disyunciones columnares y minerales de colores
Antes de comenzar el sendero, se puede observar desde la propia piscina natural afloramientos que están al final de la misma en los que hay disyunciones columnares doblados debido a que el enfriamiento se produjo a la misma vez que fluía.
Una vez empezado el sendero, en la margen izquierda podemos encontrar unos lavaderos tradicionales donde aún se conserva el pozo a la derecha de estos.
Caminados unos 850 metros desde La Maceta, hay una finca delimitada por un magnífico muro de piedra seca, donde se pueden observar distintos tipos de rocas muy representativas de la isla. Hay que destacar la presencia de haüynas o hauynas, un mineral del grupo de los tectosilicatos de color azul brillante. Lo acompañan olivinos (verdes), iddingsitas (naranjas o rojas) y piroxenos (negros, que en su mayoría son augitas).
Valores principales del sendero
Terminando este muro de piedra seca y justo en la curva hacia la derecha, se puede contemplar una de las mejores vistas de la disyunción columnar. En ese mismo punto se encuentra el segundo cartel del Geoparque, explicando este monumento natural tan impresionante de ver.
Casi acabando el sendero y vislumbrando Las Puntas, se puede observar el Mirador de El Río con las típicas formas de “puntas”, en las que se acaban convirtiendo estas costas volcánicas. Aunque es una formación vista a lo largo del sendero, merece la pena verlas a esa escala más pequeña.
Y terminando el sendero se encuentra un arco de piedra muy conocido y representativo de la geología de la isla. Para entenderlo hay que visualizar el esquema de Casillas y Martín, 2019. Recordar que no se debe caminar por encima del arco, es una práctica peligrosa para la conservación del patrimonio geológico y la propia seguridad de las personas.
Lugar de Interés Geológico (LIG)
El LIG incluido en este sendero es Las Puntas (LIG EH-30): arcos de piedra y espectaculares disyunciones columnares en acantilados formados por la erosión marina sobre malpaíses relacionados con erupciones recientes de relleno de la depresión de El Golfo.
Recomendaciones para la visita
Se recomienda realizar el sendero con calma, observando los afloramientos tan espectaculares como los arcos, las disyunciones y el patrimonio geológico que se encuentran en los muros de piedra seca. Recordar que, mantenerse dentro del sendero, es importante para la conservación del patrimonio geológico y la biodiversidad; además, garantiza la seguridad del senderista.
Ruta Costera El Tamaduste (La Fortaleza)
El sendero de La Fortaleza, en la zona de El Tamaduste, permite descubrir uno de los paisajes volcánicos más representativos del noreste de El Hierro. Este entorno conserva las huellas de una actividad eruptiva relativamente reciente, vinculada a la Dorsal Nororiental de la isla, y ofrece una lectura directa de cómo los procesos volcánicos han construido parte del litoral herreño.
Uno de los elementos geológicos más destacados del recorrido es la Montaña del Tesoro, un cono de piroclastos formado hace aproximadamente 9.000 años. Su cráter, abierto en forma de herradura hacia el noreste, se desarrolló junto al borde de un antiguo acantilado (paleoacantilado). Esta orografía condicionó la evolución posterior de las coladas de lava y la formación del actual paisaje costero de El Tamaduste.
Montaña del Tesoro y lavas cordadas
Junto al cono principal se localiza un hornito volcánico, alineado con la fisura eruptiva. Desde este punto se derramaron abundantes coladas de lava muy fluidas, que avanzaron sobre el terreno formando características lavas cordadas, también conocidas como lavas pahoehoe. Estas superficies muestran ondulaciones y formas semejantes a cuerdas, resultado del movimiento de la lava mientras su parte superficial comenzaba a enfriarse.
Al alcanzar el borde del paleoacantilado, las coladas lo rebasaron y descendieron en cascada. En su avance, se encontraron con el Risco Colorado, dividiéndose en dos ramales que posteriormente volvieron a unirse en la base del escarpe. Desde allí continuaron hasta alcanzar la costa, donde dieron lugar a malpaíses, campos de lava y nuevas superficies volcánicas.
Valores principales del sendero
Este sendero destaca por su alto valor geológico y paisajístico. A lo largo del recorrido pueden observarse elementos como conos de piroclastos, hornitos volcánicos, lavas cordadas, malpaíses, paleoacantilados e isla baja. Todo ello convierte este enclave en un espacio ideal para comprender la evolución volcánica del noreste de El Hierro y la formación de algunos de sus paisajes litorales más singulares.
Lugar de Interés Geológico (LIG)
La Montaña del Tesoro, sus coladas y la plataforma lávica de El Tamaduste es un Lugar de Interés Geológico (LIG EH- 14) por su valor científico, paisajístico y petrológico. Su importancia reside en que permite observar con claridad la relación entre vulcanismo reciente, antiguos relieves costeros, coladas fluidas, malpaíses y procesos de construcción litoral.
Durante el recorrido, el visitante puede interpretar el paisaje como un libro abierto de la historia geológica reciente de El Hierro. Las formas de lava, los escarpes, el contacto entre el paleoacantilado y las coladas, y la configuración de la costa muestran cómo la isla sigue siendo el resultado de una interacción constante entre volcanes, océano, erosión y vida.
Recomendaciones para la visita
Se recomienda realizar el sendero con calma, observando las formas del terreno y la relación entre los distintos elementos naturales. El paisaje de El Tamaduste no solo destaca por su belleza, sino también por la información que ofrece sobre la formación de la isla y sobre la actividad volcánica reciente de El Hierro. Recordar que, mantenerse dentro del sendero, es importante para la conservación del patrimonio geológico y la biodiversidad; además, garantiza la seguridad del senderista.
Ruta La Albarrada
El sendero de La Albarrada permite recorrer uno de los enclaves tradicionales más singulares de El Hierro, donde la geología volcánica, el aprovechamiento del agua y la vida rural histórica se integran en un mismo paisaje. Situado en el entorno de la Ruta del Agua, este antiguo caserío conserva restos de viviendas, corrales, muros de piedra seca y antiguos caminos construidos con materiales del propio terreno.
La Albarrada es un ejemplo claro de cómo las comunidades herreñas se adaptaron a un territorio volcánico, aprovechando la roca local para construir refugios, delimitar parcelas y canalizar los usos agrícolas y ganaderos. El paisaje actual refleja una relación directa entre el relieve volcánico, la disponibilidad de agua, la vegetación y la actividad humana.
Un paisaje volcánico habitado
El recorrido se desarrolla sobre un terreno de origen volcánico, donde las laderas suaves, los conos volcánicos próximos y la presencia de materiales oscuros evidencian la acumulación de piroclastos, escorias y fragmentos de lava procedentes de episodios eruptivos antiguos.
A lo largo del sendero pueden observarse afloramientos de roca volcánica y abundantes bloques utilizados en las construcciones tradicionales. Estos materiales, irregulares y porosos, proceden del propio entorno y muestran el carácter basáltico de la isla. Su uso en paredes, casas y corrales demuestra una adaptación práctica a los recursos geológicos disponibles.
Las formas del relieve, con lomas redondeadas y vaguadas, responden a la combinación de procesos volcánicos y erosivos. La acción del agua de escorrentía, el viento y la pendiente han ido modelando el terreno, generando pequeños barrancos, zonas de acumulación de sedimentos y espacios aptos para el asentamiento humano, la agricultura y el pastoreo.
Uno de los elementos más representativos del sendero es la presencia de muros y construcciones de piedra seca. Estas estructuras fueron levantadas sin mortero, encajando cuidadosamente piedras volcánicas de distintos tamaños y formas. Además de su valor etnográfico, tienen un gran interés geológico porque muestran el uso directo de los materiales volcánicos del lugar.
Las viviendas tradicionales, los corrales y las divisiones del terreno se integran en el paisaje sin apenas alterar su naturaleza. La roca volcánica no solo define el suelo y el relieve, sino también la arquitectura rural. En La Albarrada, la geología se convierte en recurso básico y constructivo, límite agrícola, protección frente al viento y elemento básico de organización del territorio.
Valores principales del sendero
El interés geológico de La Albarrada reside en la lectura conjunta del paisaje volcánico y del uso humano del territorio. El visitante puede observar cómo los materiales generados por la actividad volcánica han condicionado el relieve, la vegetación, el tipo de suelo y las formas de asentamiento.
El entorno combina laderas volcánicas, suelos pedregosos, muros de piedra seca, vegetación adaptada y restos de arquitectura tradicional. Todo ello permite comprender que el paisaje herreño no es solo el resultado de la actividad natural, sino también de siglos de interacción entre las personas y un medio volcánico natural exigente.
Durante la visita conviene prestar atención a las formas redondeadas de las laderas, a la textura y color de las rocas volcánicas, a los muros construidos con piedra local y a la disposición de las antiguas construcciones. También resulta interesante observar cómo la vegetación ocupa los suelos volcánicos y cómo los caminos se adaptan al relieve.
La Albarrada es un sendero ideal para entender la relación entre geología, agua y cultura tradicional. Cada muro, cada bloque de lava y cada resto de construcción forman parte de una lectura más amplia del territorio: la de una isla volcánica donde el paisaje natural ha determinado la relación de la población con el entorno.
Lugar de Interés Geológico (LIG)
La Albarrada forma parte de la conocida Ruta del Agua, vinculada al entorno del Garoé (LIG EH-42) y a la importancia histórica del agua en El Hierro. En una isla volcánica, donde la permeabilidad de los materiales condiciona la presencia de manantiales y zonas húmedas, el agua siempre ha sido un recurso estratégico.
Los suelos volcánicos, formados por cenizas, escorias y materiales basálticos alterados, favorecen diferentes grados de infiltración y retención de humedad. Esta relación entre geología y agua explica la presencia de antiguos sistemas de recogida, aljibes y espacios asociados al aprovechamiento ganadero y agrícola.
El sendero permite interpretar cómo la población tradicional eligió y transformó el espacio en función de las condiciones naturales: relieve suave, disponibilidad de piedra, presencia de humedad y agua disponible, zonas de pasto y cercanía a rutas de paso.
Recomendaciones para la visita
Se recomienda realizar el sendero con calma, observando tanto los elementos naturales como los antrópicos. La ruta no solo permite disfrutar de un paisaje rural de gran belleza, sino también comprender cómo la geología volcánica de El Hierro ha condicionado la vida, la arquitectura y el aprovechamiento del agua a lo largo del tiempo. Recordar que, mantenerse dentro del sendero, es importante para la conservación del patrimonio geológico y la biodiversidad; además, garantiza la seguridad del senderista.

